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miércoles, 25 de febrero de 2026

2026: El Estado de Los Cobros Recurrentes en Colombia

2026: El Estado de Los Cobros Recurrentes en Colombia — Reporte de Industria

Los cobros recurrentes en Colombia atraviesan una transformación sin precedentes. Lo que durante décadas fue un proceso manual, fragmentado y dependiente de sistemas legacy, hoy se está convirtiendo en una operación inteligente, automatizada y centrada en la experiencia del pagador. Desde OnePay, hemos tenido un asiento privilegiado para observar esta evolución: nuestra plataforma procesa cobros para más de 200 empresas en sectores como servicios públicos, telecomunicaciones, fintech y seguros, con más de $500M procesados a través de la plataforma.

Este reporte combina lo que vemos en la operación diaria de recaudo, las cifras públicas de OnePay y fuentes del ecosistema de pagos colombiano para construir una radiografía del recaudo recurrente en Colombia para 2026. Cuando una cifra es de OnePay, es una de las que publicamos en onepay.la; las cifras de mercado son referencias de orden de magnitud y las proyecciones son la opinión de nuestro equipo.

Lo que encontramos desafía varias narrativas establecidas. El canal de mayor conversión ya no es el correo electrónico ni el portal web. La inteligencia artificial no es una promesa futura sino una realidad que ya mueve métricas concretas. Y la orquestación de pagos —la capacidad de enrutar cada cobro por el canal y método óptimo— se consolida como la ventaja competitiva más relevante para cualquier empresa que dependa de ingresos recurrentes.

A continuación presentamos los hallazgos clave, las cinco tendencias que están redefiniendo la industria, benchmarks por sector y una mirada hacia el futuro cercano.


Resumen Ejecutivo

Antes de profundizar en el análisis, estos son los cinco datos que todo director financiero, CTO o gerente de operaciones debería tener presentes sobre el estado de los cobros recurrentes en Colombia en 2026:

1. Con una plataforma de recaudo inteligente, la tasa de éxito en el primer intento llega al 93 %, frente al 60 % a 70 % de una pasarela típica. La diferencia se explica sobre todo por la orquestación multirriel y por cobrar en el momento y el canal correctos. Las empresas que dependen de un solo canal o de un solo método de pago están dejando parte de sus ingresos recurrentes sobre la mesa.

2. El 68% de los cobros exitosos se completan dentro de los primeros 5 días del ciclo de facturación. Esto implica que la ventana crítica de cobranza es mucho más corta de lo que la mayoría de las empresas asumen. Las estrategias que concentran esfuerzos en los primeros días del ciclo obtienen resultados desproporcionadamente mejores.

3. WhatsApp registra una tasa de apertura del 98% en notificaciones de cobro, con el 60% de los pagos completados en las primeras 14 horas. El correo electrónico, en comparación, alcanza una tasa de apertura del 20 % y tiempos de conversión medidos en días, no en horas. WhatsApp no es solo un canal complementario: es el canal principal de cobro en 2026.

4. El mercado de cobros recurrentes digitales en Colombia supera los $18 billones de pesos anuales, con un crecimiento interanual del 34%. Este crecimiento está impulsado por tres factores simultáneos: la digitalización acelerada post-pandemia, la adopción de nuevos métodos de pago como Nequi y Bre-B, y la migración de empresas desde sistemas de recaudo manual hacia plataformas automatizadas.

5. Las empresas que aplican IA en su cobranza reducen la cartera vencida. Los modelos predictivos que determinan el mejor momento, canal y mensaje para cada pagador están pasando de ser una ventaja competitiva a ser un requisito de supervivencia en mercados de alta competencia.


El Panorama Actual de los Cobros en Colombia

Para entender hacia dónde va la industria de cobros recurrentes en Colombia, primero necesitamos una fotografía de dónde estamos. Lo que sigue combina las cifras públicas de OnePay con referencias de mercado y cifras públicas del Banco de la República, la Superintendencia Financiera y ACH Colombia.

Tamaño del mercado y crecimiento

El mercado de recaudos recurrentes digitales en Colombia alcanzó los $18.4 billones de pesos en volumen transaccional anual durante 2025, marcando un crecimiento del 34% respecto al año anterior. Este crecimiento es notable porque se da sobre una base ya significativa: no estamos hablando de un mercado emergente que crece desde cero, sino de una industria madura que está acelerando su digitalización.

Los principales motores de crecimiento son tres. Primero, la inclusión financiera: Colombia pasó de 32 millones de adultos con al menos un producto financiero en 2020 a más de 41 millones en 2025, según datos de Banca de las Oportunidades. Cada nuevo usuario bancario o de billetera digital es un potencial pagador recurrente digital. Segundo, la migración de recaudos físicos a digitales: empresas de servicios públicos, telecomunicaciones y seguros están cerrando puntos de pago presencial y trasladando volumen a canales digitales, motivadas tanto por reducción de costos como por demanda de sus usuarios. Tercero, la proliferación de modelos de suscripción en sectores no tradicionales: desde plataformas SaaS colombianas hasta gimnasios, clínicas veterinarias y colegios privados, el cobro recurrente se está convirtiendo en el modelo de monetización por defecto.

Proyectamos que para cierre de 2026, el volumen transaccional de cobros recurrentes digitales en Colombia superará los $24 billones de pesos, impulsado por la entrada en operación de Bre-B (el sistema de pagos en tiempo real del Banco de la República) y la consolidación de WhatsApp como canal transaccional.

Adopción de métodos de pago

La composición de los métodos de pago en cobros recurrentes digitales refleja tanto las preferencias de los colombianos como la infraestructura disponible:

PSE sigue liderando. Es el método preferido para pagos de alto valor, especialmente en servicios públicos y telecomunicaciones. Su fortaleza radica en la confianza del usuario y la cobertura bancaria. Su debilidad sigue siendo una experiencia fragmentada, que varía entre bancos y puede exigir hasta 17 pasos; con OnePay, el mismo pago se hace en 4 clics.

Las tarjetas de crédito y débito dominan en suscripciones. Son el método preferido en software, servicios digitales y seguros. Como procesador directo de Visa y Mastercard con certificación PCI DSS nivel 1, OnePay tokeniza la tarjeta: cuando el pagador no tiene que reingresar datos en cada ciclo, el cobro recurrente ocurre sin fricción.

Nequi y las billeteras digitales son el segmento de mayor crecimiento. Se han convertido en el método preferido para pagos recurrentes de bajo y medio valor. El usuario recibe la solicitud en su app y la aprueba con un toque, y la billetera se puede tokenizar para débitos recurrentes. Esa simplicidad está redefiniendo las expectativas de velocidad de los pagadores colombianos.

Bre-B abre la era de los pagos inmediatos. Bre-B, el sistema de pagos inmediatos del Banco de la República, es la gran apuesta de infraestructura del ecosistema colombiano: transferencias en segundos, 24/7, usando una llave en lugar del número de cuenta. Con OnePay, cada cobro puede llevar una llave o un QR Bre-B dinámico, y el pago se confirma en segundos ya cruzado con su factura.

Otros métodos (efectivo con referencia, corresponsales bancarios, débito automático) completan el panorama. Aunque minoritarios en volumen digital, siguen siendo relevantes en segmentos específicos. El efectivo con referencia en puntos de recaudo es crucial para poblaciones sub-bancarizadas, y el débito automático mantiene relevancia en productos financieros y pólizas de seguros.

Desglose por industria

Los cobros recurrentes no son monolíticos: cada industria presenta dinámicas, retos y métricas distintas. Estas son las cuatro grandes verticales:

Servicios públicos (utilities). Empresas como Promigas, EPM Gas y Efigas procesan millones de facturas con ciclos de cobro predecibles pero volúmenes masivos. El desafío principal es la conciliación: cada empresa maneja sistemas de facturación propios, frecuentemente legacy, que deben sincronizarse con múltiples canales de pago. Además, a través de convenios, OnePay tiene cobertura de más del 90 % de los servicios públicos en Colombia para consultar y pagar facturas.

Proveedores de servicios de internet (ISP). Con más de 40 ISP activos con integración directa en OnePay, este sector presenta la mayor sensibilidad a la tasa de recaudo: cada punto de mejora en cobro exitoso se traduce directamente en menor churn involuntario. Los ISP fueron los primeros adoptantes masivos de cobro por WhatsApp en Colombia: en ellos, el 60 % de los pagos llega en las primeras 14 horas. En telecomunicaciones, Movistar integró OnePay como canal de cobro digital.

Fintech y servicios financieros. Este segmento incluye desde plataformas de crédito digital hasta aseguradoras y cooperativas financieras. Se caracteriza por la mayor sofisticación técnica de sus equipos, lo que facilita integraciones API profundas y flujos de cobro altamente personalizados. También es el sector con mayor adopción de tokenización de tarjeta y débito automático.

Otros sectores (educación, salud, SaaS, entretenimiento). Es un segmento en crecimiento, impulsado por la adopción de modelos de suscripción en sectores tradicionalmente transaccionales. Colegios privados, clínicas, gimnasios y plataformas de streaming colombianas están descubriendo que automatizar el cobro recurrente no solo mejora el flujo de caja sino que reduce la deserción de clientes.


Las 5 Tendencias Que Definen 2026

Más allá de las cifras actuales, cinco fuerzas están reconfigurando la manera en que las empresas colombianas cobran y los ciudadanos pagan. Estas tendencias no son especulativas: cada una se apoya en lo que vemos todos los días en la operación de recaudo.

Tendencia 1 — Cobranza con IA: de la promesa a la adopción acelerada

La inteligencia artificial aplicada a cobranza dejó de ser una diapositiva en presentaciones de innovación para convertirse en una capacidad productiva. En OnePay, la cobranza predictiva estima en cada ciclo la probabilidad de pago de cada usuario, su ventana habitual y su riesgo de mora, y con eso decide el momento, el canal y el mensaje de cada recordatorio, siempre dentro de las reglas de la empresa y de la ley.

El mecanismo es conceptualmente simple pero operativamente complejo. Cada pagador tiene un patrón de comportamiento: hay quienes pagan inmediatamente al recibir la notificación si llega antes de las 9 de la mañana, otros responden mejor a recordatorios en la tarde, y un segmento significativo solo completa el pago los fines de semana. Los modelos de IA analizan el historial transaccional de cada individuo —hora de apertura de notificaciones previas, método de pago preferido, día de la semana con mayor probabilidad de conversión, sensibilidad a mensajes de urgencia versus informativos— y generan una estrategia de contacto personalizada.

Las empresas que cobran con esta lógica gestionan menos cartera vencida y hacen menos gestiones manuales por cuota cobrada. Y el pagador también gana: al que paga sin gestión no se le insiste, así que recibe menos notificaciones irrelevantes y más recordatorios oportunos.

El nivel de adopción aún varía por industria. Fintech y SaaS van adelante; los ISP le siguen de cerca; y en utilities, donde los ciclos de decisión son más largos, la adopción apenas comienza.

Tendencia 2 — WhatsApp como Canal Principal de Cobro

Si hay un dato que define el estado de los cobros recurrentes en Colombia en 2026, es este: WhatsApp es ya el canal con mayor tasa de conversión para cobros recurrentes en el país. No el correo electrónico. No el portal web. No los SMS. WhatsApp.

Las cifras son contundentes. Un cobro por WhatsApp se abre el 98 % de las veces, frente al 20 % del correo electrónico. Pero la métrica más relevante no es la apertura sino la conversión: el 60 % de los pagos por WhatsApp se completa dentro de las primeras 14 horas.

La razón de este desempeño es estructural, no anecdótica. WhatsApp lo tiene el 98 % del país. Es la aplicación que los colombianos revisan primero al despertar y última antes de dormir. Cuando una notificación de cobro llega a WhatsApp, compite por atención en el mismo espacio que mensajes de familia, amigos y trabajo, lo que garantiza que será vista. Además, la posibilidad de incluir el link de pago directamente en el mensaje elimina la fricción de abrir un navegador, recordar una URL o buscar un correo perdido.

Los ISP fueron pioneros en adoptar WhatsApp como canal de cobro, y sus resultados aceleraron la adopción en el resto de industrias. Hoy, empresas de telecomunicaciones, servicios públicos y más de 40 ISP cobran con OnePay, y la tendencia se está extendiendo a seguros, educación y servicios financieros.

Tendencia 3 — Orquestación sobre Gateway Único

La era del gateway de pagos único está llegando a su fin. Las empresas con operaciones de cobro recurrente sofisticadas están migrando hacia un modelo de orquestación, donde una capa inteligente decide en tiempo real cuál es el mejor gateway, método de pago y canal de notificación para cada transacción individual.

El modelo de gateway único presenta tres limitaciones fundamentales para cobros recurrentes a escala. Primera: dependencia de un solo proveedor. Cuando ese gateway experimenta caídas —y todos los gateways las experimentan—, toda la operación de cobro se detiene. Segunda: imposibilidad de optimizar por método de pago. Cada gateway tiene fortalezas y debilidades diferentes según el método: uno puede tener mejor tasa de aprobación en PSE pero peor en tarjeta de crédito. Tercera: rigidez en la estrategia de reintentos. Cuando un pago falla en un gateway, la alternativa es reintentar en el mismo gateway con las mismas condiciones, lo que frecuentemente produce el mismo resultado.

La orquestación resuelve estas tres limitaciones. En OnePay, el orquestador multirriel enruta cada pago por la vía más confiable y, si un proveedor o un banco falla, reintenta por otra automáticamente, sin que el pagador haga nada. Es lo que sostiene una tasa de éxito del 93 % en el primer intento, frente al 60 % a 70 % de una pasarela típica.

Como procesador directo de Visa y Mastercard, con certificación PCI DSS nivel 1 e ISO 27001, OnePay combina procesamiento propio con la orquestación de varios rieles de pago, de modo que la empresa no depende de un solo proveedor de infraestructura. A diferencia de una pasarela de pagos, además sale a cobrar, concilia y deja el dinero en un saldo propio.

Tendencia 4 — Conciliación en Tiempo Real

La conciliación de pagos —el proceso de verificar que cada cobro recibido corresponda a una factura específica y actualizar los sistemas contables— ha sido históricamente el cuello de botella invisible de la cobranza recurrente. En muchas empresas colombianas, equipos de 5 a 15 personas dedicadas a conciliación manual revisan archivos planos, cruzan extractos bancarios con sistemas ERP y resuelven discrepancias que pueden tardar días o semanas en cerrarse.

Este modelo no escala. A medida que las empresas multiplican sus canales y métodos de pago, la complejidad de la conciliación crece exponencialmente. Una empresa que cobra por PSE, tarjeta, Nequi, Bre-B y efectivo digital, a través de WhatsApp, correo y portal web, tiene potencialmente 15 combinaciones de canal-método que deben conciliarse con un sistema de facturación central.

La tendencia hacia conciliación en tiempo real resuelve este problema desde la arquitectura. En lugar de procesar archivos planos al final del día o de la semana, las plataformas de cobro inteligente registran cada transacción con metadatos completos en el momento en que ocurre: referencia de factura, método de pago, gateway utilizado, hora exacta, identificación del pagador y estado final. Estos datos se sincronizan automáticamente con el sistema contable o ERP de la empresa vía API o webhook.

El impacto operativo es transformador. Con conciliación en tiempo real, cada pago se cruza solo con su cobro y su factura; lo que no se puede cruzar automáticamente queda en una lista de diferencias para aplicarlo a mano; y los reportes de cartera salen al día, no con días de rezago.

Tendencia 5 — Comercio Conversacional en Etapa Temprana

La quinta tendencia es la más incipiente pero potencialmente la más disruptiva. El comercio conversacional —la posibilidad de que un pagador no solo reciba una notificación de cobro por WhatsApp sino que pueda interactuar con un asistente de IA para consultar su deuda, pagar, resolver dudas sobre su factura o activar el débito automático, todo dentro de la misma conversación— está empezando a tomar forma en Colombia.

Hoy, el comercio conversacional en cobros recurrentes está en etapa temprana. En OnePay, el asistente de WhatsApp ya atiende al usuario final en el mismo chat: consulta de deuda y detalle de facturas, pago, reenvío del link, registro de un método de pago, activación del débito automático y recepción de comprobantes, con verificación de identidad por código antes de mostrar información sensible. Lo que no tiene que ver con pagos lo deriva al soporte de la empresa.

El comercio conversacional en cobranza es todavía una tendencia de etapa temprana, limitada por la complejidad de integrar agentes de IA con sistemas de facturación y por la necesidad de garantizar que las interacciones cumplan con regulaciones de protección al consumidor financiero. Sin embargo, el potencial es enorme: transformar el momento del cobro de una fricción necesaria en una oportunidad de servicio y fidelización.


Benchmarks y Métricas por Industria

Uno de los vacíos más frecuentes en la industria de cobros recurrentes en Colombia es la falta de referencias confiables. Las empresas no saben si su tasa de recaudo es buena, mediocre o excelente porque no tienen un punto de comparación sectorial. A continuación resumimos, por industria, qué indicadores vigilar y qué mover primero.

Servicios Públicos (Utilities): Los indicadores clave son el porcentaje de recaudo digital, la tasa de aprobación, los días a pago, las horas de conciliación y las aclaraciones por mes. El sector se beneficia de la obligatoriedad del servicio, lo que garantiza una base de cobro estable, pero enfrenta el reto de volúmenes masivos que exigen infraestructura robusta y conciliación impecable. Referencia pública de OnePay: el 68 % del recaudo llega en los primeros 5 días.

Proveedores de Internet (ISP): Los indicadores clave son la participación del recaudo digital, el porcentaje de facturas pagadas antes del vencimiento, los días de recaudo y los usuarios en precorte y corte. Los ISP presentan la mayor sensibilidad a la calidad del cobro porque el internet es percibido como un servicio sustituible: un pagador frustrado con el proceso de pago tiene la opción de cambiar de proveedor. Esto explica por qué los ISP son los adoptantes más agresivos de canales digitales de cobro.

Fintech y Servicios Financieros: Los indicadores clave son la mora temprana, el recaudo digital, el costo de cobranza por cuota, los días a pago y la contactabilidad. El sector fintech lidera en eficiencia de cobro gracias a la alta adopción de tokenización de tarjeta y débito automático, que eliminan la fricción del pago manual, y a una base de usuarios más digital y habituada a transacciones en línea.

Educación, Salud y Otros Sectores: Estos sectores presentan las mayores oportunidades de mejora. Sus tasas de recaudo más bajas no reflejan necesariamente menor capacidad de pago de sus clientes sino menor madurez en la infraestructura de cobro: muchos colegios y clínicas aún dependen de consignaciones bancarias manuales o transferencias no referenciadas.

La referencia pública de OnePay es un 93 % de éxito en los cobros en el primer intento, frente al 60 % a 70 % de una pasarela típica, con el 68 % de los pagos en los primeros 5 días. Es la mejor evidencia de que la tecnología de cobro inteligente no es un lujo sino una palanca directa de ingresos.


Desafíos y Oportunidades

El crecimiento acelerado del mercado de cobros recurrentes en Colombia no ocurre sin obstáculos. Identificamos tres desafíos estructurales que frenan la adopción y tres oportunidades que definirán a los ganadores del próximo ciclo.

Desafío 1 — Sistemas Legacy

El mayor freno a la modernización de cobros recurrentes en Colombia no es tecnológico sino arquitectónico. Más del 60% de las empresas de servicios públicos y telecomunicaciones operan sistemas de facturación desarrollados hace más de 15 años, frecuentemente en tecnologías como COBOL, Oracle Forms o sistemas propietarios sin APIs modernas. Estos sistemas funcionan —procesan facturas correctamente— pero son extraordinariamente difíciles de integrar con plataformas de cobro inteligente.

El resultado es que muchas empresas terminan operando en un modelo híbrido: el sistema legacy genera las facturas y un sistema moderno gestiona los cobros, pero la comunicación entre ambos se hace mediante archivos planos, procesos batch nocturnos o integraciones frágiles que requieren mantenimiento constante. Esta arquitectura limita la capacidad de operar en tiempo real, dificulta la conciliación y genera fricciones operativas que terminan impactando al pagador final.

La solución no es reemplazar los sistemas legacy —un proyecto que puede tomar años y costar millones— sino construir capas de abstracción que permitan conectarlos con plataformas modernas. En OnePay, la conexión se hace por la API de facturas, por servicios web, por importación de archivos o con conectores directos (Wispro, WispHub, SAEplus, MikroWISP, Wispcontrol, Siigo y Alegra). Para servicios públicos, OnePay genera además cada día un archivo estándar Asobancaria con los pagos aprobados, que el sistema de cartera aplica aunque la comunicación en línea haya fallado. Así, una empresa con infraestructura de 20 años accede a cobro inteligente sin reescribir su core.

Desafío 2 — Calidad de Datos de Clientes

La cobranza inteligente solo puede ser tan buena como los datos sobre los que opera. Y la calidad de los datos de contacto de clientes en las bases de las empresas colombianas es, en promedio, deficiente. En nuestra experiencia, es frecuente encontrar números de celular desactualizados, correos inválidos y registros duplicados que generan notificaciones redundantes. Y sin un celular válido no sale el cobro por WhatsApp.

Estos problemas de datos no solo reducen la efectividad de las campañas de cobro sino que incrementan costos (enviar notificaciones a números inexistentes tiene costo) y deterioran la relación con clientes que reciben comunicaciones incorrectas o duplicadas. La limpieza y enriquecimiento de datos de contacto debería ser el primer paso de cualquier proyecto de modernización de cobros, pero frecuentemente se subestima o se pospone.

Las mejores prácticas que observamos incluyen validación de números de WhatsApp antes del envío (verificar que el número esté activo en la plataforma), procesos de actualización de datos durante interacciones de servicio al cliente, y uso de APIs de enriquecimiento de datos que cruzan información de múltiples fuentes para mantener los registros actualizados.

Desafío 3 — Regulación y Protección de Datos

El marco regulatorio colombiano para cobros digitales ha evolucionado significativamente. La Ley 1581 de Protección de Datos Personales, la Circular Básica Jurídica de la Superintendencia Financiera y las directrices del Ministerio de Tecnologías de la Información establecen requisitos específicos para el tratamiento de datos financieros de los ciudadanos, el envío de comunicaciones comerciales y la operación de sistemas de pago.

El desafío para las empresas que operan cobros recurrentes es doble. Por un lado, deben garantizar que cada notificación de cobro cumple con los requisitos de autorización previa del titular de los datos, lo que implica gestionar de manera robusta las autorizaciones de tratamiento de datos y los canales de comunicación consentidos. Por otro lado, deben asegurar que los datos de pago —números de tarjeta, credenciales bancarias, información personal— se manejan conforme a estándares de seguridad como PCI DSS.

La certificación PCI DSS Nivel 1, que OnePay mantiene vigente junto con ISO 27001, no es solo un requisito técnico sino una garantía de que los datos de millones de pagadores se procesan con los más altos estándares de seguridad de la industria global de pagos. Las empresas que seleccionan proveedores de cobro deben priorizar estas certificaciones por encima de funcionalidades atractivas pero potencialmente inseguras.

Oportunidad 1 — Adopción de IA y Machine Learning

Como detallamos en la sección de tendencias, la IA aplicada a cobranza ya está produciendo resultados medibles. La oportunidad para 2026 y 2027 está en la profundización de estas capacidades. Los modelos actuales optimizan el momento y canal de envío; la siguiente generación optimizará el contenido del mensaje (tono, longitud, elementos visuales), la secuencia completa de contactos a lo largo del ciclo de cobro (no solo el primer toque sino toda la cadena de seguimiento), y la predicción de riesgo de impago antes de que se genere la factura.

Las empresas que inviertan ahora en construir su infraestructura de datos para alimentar modelos de IA tendrán una ventaja compuesta: cada mes de datos transaccionales mejora la precisión de los modelos, lo que significa que quien empiece antes tendrá modelos más inteligentes que su competencia durante años.

Oportunidad 2 — Alcance Omnichannel

A pesar del dominio de WhatsApp como canal de cobro, la estrategia ganadora no es apostar por un solo canal sino por una experiencia omnichannel coherente. El pagador que no responde a una notificación de WhatsApp debería recibir un recordatorio por correo electrónico dos días después, seguido de un SMS si la factura se acerca a vencimiento, y finalmente una llamada automatizada si entra en mora temprana. Cada escalamiento debería ser contextual: el correo no debería repetir exactamente el mismo mensaje del WhatsApp sino aportar información adicional o un tono diferente.

La oportunidad real está en las empresas que aún operan en un solo canal. Muchas todavía dependen exclusivamente del correo electrónico o de un portal web para cobrar, y tienen un margen importante de mejora simplemente habilitando WhatsApp: un cobro por WhatsApp se abre el 98 % de las veces, frente al 20 % del correo.

Oportunidad 3: métodos emergentes como Bre-B

Bre-B, el sistema de pagos inmediatos del Banco de la República, está redefiniendo lo que es posible en transferencias interbancarias en Colombia. Opera en tiempo real, 24 horas del día, los 365 días del año, y el dinero llega en segundos usando una llave (celular, correo, documento o alias) en lugar del número de cuenta.

Para cobros recurrentes, las implicaciones son profundas. Un pago Bre-B se confirma en segundos, no en horas. Esto permite modelos de cobro que hoy no son viables con PSE: cobro al instante de entrega de un servicio, micro-pagos recurrentes diarios o semanales (en lugar de mensuales), y conciliación verdaderamente inmediata. Las empresas que se posicionen tempranamente en estos métodos tendrán ventaja cuando la adopción masiva se acelere entre 2027 y 2028.


Perspectiva 2027–2028

Proyectar el futuro de una industria en transformación acelerada siempre implica incertidumbre, pero tres vectores de cambio tienen suficiente momento como para que podamos hacer predicciones con razonable confianza.

Primero, Bre-B alcanzará una participación del 20% al 25% del volumen de cobros recurrentes digitales para finales de 2028. A medida que más bancos completen su integración con el sistema y los pagadores se familiaricen con la experiencia, Bre-B comerá participación tanto de PSE como de transferencias bancarias tradicionales. PSE no desaparecerá, pero perderá participación. La clave será la experiencia de usuario: si Bre-B logra ofrecer un flujo de pago más simple que PSE (lo que es técnicamente factible), la migración será más rápida de lo esperado.

Segundo, la IA será estándar, no diferenciador. Para 2028, la optimización de cobro basada en IA será tan común como hoy lo es tener un portal de pago web. Las empresas que no la implementen estarán operando con una desventaja estructural de 10 a 15 puntos porcentuales en tasa de recaudo frente a competidores que sí la usen. El diferenciador pasará de tener o no tener IA a la calidad y profundidad de los modelos: quienes tengan más datos históricos y mejores algoritmos seguirán teniendo ventaja.

Tercero, el comercio conversacional madurará para convertirse en el canal de cobro y servicio unificado. Para 2028, estimamos que el 30% de los cobros recurrentes se gestionarán íntegramente dentro de conversaciones de WhatsApp u otros canales de mensajería, desde la notificación hasta el pago, pasando por la resolución de dudas y la negociación de planes de pago. Esto borrará la línea entre cobro, servicio al cliente y ventas, creando una experiencia unificada que aumentará tanto la tasa de recaudo como la satisfacción y fidelización del cliente.

En conjunto, estas tres fuerzas apuntan a un mercado de cobros recurrentes en Colombia que para 2028 superará los $40 billones de pesos anuales en volumen transaccional digital, con tasas de recaudo promedio superiores al 95% para empresas que adopten tecnología de punta, y con una experiencia de pago que será tan fluida e instantánea como enviar un mensaje de texto.


Metodología

Este reporte combina tres tipos de fuentes. La primera son las cifras públicas de OnePay: más de 200 empresas activas, más de $500M procesados, 93 % de éxito en el primer intento, 68 % de los pagos en los primeros 5 días, 98 % de apertura de los cobros por WhatsApp y 60 % de esos pagos en las primeras 14 horas.

La segunda es la experiencia de acompañar a empresas de servicios públicos, telecomunicaciones, ISP, instituciones financieras y cooperativas en su operación de recaudo, que aporta contexto cualitativo sobre sus decisiones de adopción tecnológica y sus desafíos operativos.

La tercera fuente son datos públicos del Banco de la República de Colombia, la Superintendencia Financiera, ACH Colombia, Banca de las Oportunidades y reportes sectoriales de Colombia Fintech, Asobancaria y la CRC (Comisión de Regulación de Comunicaciones). Estas fuentes proporcionaron el contexto macroeconómico y regulatorio.

Es importante señalar que las cifras de mercado que no provienen de OnePay deben leerse como referencias de orden de magnitud, y que las proyecciones son la opinión de nuestro equipo. Las cifras de OnePay reflejan a empresas que ya decidieron modernizar sus cobros; los promedios del mercado general, incluyendo empresas con sistemas manuales o legacy, serán necesariamente menores.

Todos los datos de empresas individuales fueron anonimizados. Las menciones a clientes específicos como Promigas, EPM Gas, Efigas y Movistar se basan en información pública sobre su relación con OnePay y no revelan métricas transaccionales individuales.


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